La tienda Místic está situada en la calle del Port, uno de los ejes del casco antiguo de L’Escala. Una calle llena de vida, de paso constante, junto al antiguo puerto de pescadores.

Ésta es la cuarta tienda Místic que diseñamos en la Costa Brava y el reto era claro: crear un espacio de aires mediterráneos que desapareciera un poco. Que hiciera de fondo para que la ropa destacara sola.

La respuesta fue la neutralidad.
Una base continua de microcemento en tono arena se extiende por toda la tienda, incluso en algunos expositores. El acabado cambia según dónde estás – liso en el suelo, con más textura en las paredes – pero el conjunto se mantiene tranquilo, uniforme, sin interrupciones.

Es sobre esa base donde la madera toma sentido.
Bancos, expositores y mostrador aportan calidez y equilibrio. Las principales piezas se han hecho a medida, con la atención y el detalle que sólo da el oficio.

Para evitar un espacio estático, las perchas de hierro lacado son ligeras y no fijadas. Pueden moverse y reorganizarse según la temporada.

Que la mayoría de expositores, podios y taburetes tengan formas suaves y redondeadas no es casualidad. Facilitan la circulación y, de paso, recuerdan que el mar está a dos pasos.

Un aspecto que trabajamos siempre con mucha intención es la iluminación. En este caso, la luz acompaña al recorrido con un doble objetivo: más precisa sobre la ropa, más abierta al resto.

Los probadores se han rediseñado para ser más amplios y bien iluminados, de modo que inviten a pararse.
Y dos detalles que pueden pasar desapercibidos (pero tienen su importancia): detrás del mostrador, una cortina del mismo color que el fondo esconde todo lo que hace funcionar la tienda. Y para reforzar el aire mediterráneo, nada mejor que unas piezas de cerámica y algunos toques de vegetación.

Ahora, cuando entras en Místic, el ruido de la calle queda fuera.
Dentro, el ritmo es otro.